El ciudadano de hoy en día parece haber caído en la tristeza y nostalgia. A pesar de conocer sus derechos y obligaciones, están sumergidos en una suerte de total descreimiento de las autoridades políticas... y no es para menos... Sienten, cada vez más, que no sirve de nada pagar los impuestos, y sus ingresos muchas veces no alcanzan para la adquisiciòn de productos elementales...
Encima no ven mejoras en la Sociedad, al contrario, ven que los servicios públicos cada día van desmejorando, con sólo visitar los hospitales y las escuelas se pueden evidenciar estos fenómenos tan tristes, y preocupantes., y ni hablar de la inseguridad que día a día se vivencia y que a cada rato los medios de comunicación se encargan de difundir de manera alarmante...
¿Pero este es un fenómeno que sólo se ha dado en la actualidad, o desde siempre, ha habido algún tipo de injusticia? A groso modo, se puede leer el Antiguo Testamento y allí algo se puede entender... un ejemplo, se encuentra en el libro de Eclesiastés.
Sólo cuando se tiene el total convencimiento de la importancia de la convivencia humana... se empieza a revertir la visión negativa que se tiene, ya que no somos animales ni seres salvajes o irracionales que desean vivir en una selva, alejados de la ley y de los mandatos, sino que, con total conciencia y fe deseamos unirnos para delegar el poder a los representantes (gobernantes) para que sean ellos mismo los encargados de crear una cierta armonía... aunque muchas veces, desaprecibida a causa del malestar...
Y tampoco es para echarle la culpa a Dios, o simplemente negar su existencia, como muchos escépticos hacen. Dios sí existe, y siempre ha querido el orden, en todos los sentidos: espiritual, y material, y por eso debemos destacar que, a pasar de tantos malos momentos que vivimos, e incluso, de los males que parecen aquejar al mundo, tenemos a un Dios que todo controla bajo su mirada paternal, y su divina providencia. La voluntad de Nuestro Padre Celestial es siempre buena y quiere lo mejor en nuestras vidas, sólo que, tanto pecado que habita en el hombre, hace que paulatinamente nos alejemos de su amor y su amistad, y por ello es fundamental el estado de gracia en el alma, para escuchar a Dios, y dejarnos transformar al igual que el barro con el alfarero.


Gracias por este blog !!!!! No dejemos de compartir ideas, pensamientos y sentimientos !!!!! Tenemos sentires afines además con la persona que diseño el blog.
ResponderEliminarSaludos, Sergio
Te espero por el blog.
Y gracias nuevamente.
Paz y Bien.
Gracias por tu blog !!!! Sigamos en contacto !!!
ResponderEliminarGracias por su visita. En verdad, hay muchos ciudadanos que buscamos lo mejor para este país maravilloso.
ResponderEliminarSaludos.